Todos sabemos que recibir un masaje es uno de los viajes sensoriales más placenteros, pero quizás no todos sabríamos explicar cómo beneficia un masaje a nuestro sistema nervioso.
Dependiendo de la técnica utilizada, de la duración, y de la intensidad, el masaje influye de una manera u otra en nosotros.
Así, el masaje puede ser sedante-tranquilizante lo que puede ayudar en situaciones de estrés y facilitar el sueño profundo. Por tanto es muy recomendable en estados puntuales de insomnio o nerviosismo.
Si hablamos de un masaje tonificante, será beneficioso en situaciones de apatía y un bajo tono general. El efecto que produce en nnuestro cuerpo este tipo de masajes es similar al que se siente al pasar un día en la playa, bajo el sol, o cuando acudes al gimnasio a tonificar tu cuerpo.









