Rayos
solares, los famosos tatuajes con 'henna' y hongos en los pies. Son algunos de
los principales enemigos de la piel durante estos días de verano. Para
prevenirlos, basta con seguir una serie de recomendaciones del especialista.
Por ejemplo, si va de vacaciones a algún destino exótico o a zonas de playa y
le proponen hacerle un tatuaje de 'henna', tenga cuidado con esta práctica.
"Si es pura, no representa ningún riesgo porque no produce reacciones
alérgicas. El problema es que mayoría llevan sustancias del grupo de la
parafenilendiamina para fijar mejor el dibujo y este añadido puede producir
enrojecimiento, vesículas, ampollas y un picor intenso", advierte Aurora
Guerra, jefa de sección de Dermatología del Hospital 12 de Octubre (Madrid).
Ya alertaba Sanidad del uso de la 'henna' negra hace dos años. Tal y como
anunciaba, la parafenilendiamina puede producir, además, "manchas,
decoloración permanente de la piel y cicatrices en la zona decorada".
Además, según la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios
(AEMPS), el uso de esta sustancia "está prohibido" en España.
Deben tener especial cuidado los pacientes alérgicos al tinte del cabello (que
también lleva parafenilendiamina), en quienes puede provocar eccemas muy
intensos de difícil recuperación en el cuero cabelludo. Por eso, José Luis
García Abujeta, coordinador del Comité de Alergia Cutánea de la Sociedad
Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), recomienda "evitar
este tipo de prácticas, sobre todo en los niños".
Otro de los enemigos públicos de la piel en verano son las radiaciones solares.
"Tanto los ultravioleta de tipo A como los de tipo B son dañinos para la
piel. A corto plazo producen quemaduras y a medio y largo plazo, cáncer cutáneo
y envejecimiento de la piel (arrugas, manchas y telangiectasias -pequeñas venas
superficiales de color rojo o violeta-)", señala la doctora Guerra. Para
evitar estos efectos, agrega, es fundamental evitar la exposición solar en las
horas centrales del día, utilizar crema protectora y ropa como sombreros y
camisetas".
Cuando se utilice filtro solar, que no sea en sustitución de una crema
hidratante. En verano, la piel se vuelve muy sensible y tiene tendencia a
agrietarse y a sufrir heridas, por lo que es conveniente aplicarse crema en el
cuerpo cada día, sin olvidar los pies, una de las zonas que más sufre el calor
y también la humedad. Todos los años, los dermatólogos recuerdan que los pies,
'esos grandes olvidados', están sometidos a mayor humedad durante esta época
del año. Con el uso de las piscinas y las duchas públicas, las infecciones en
las uñas se disparan (onicomicosis) y también los hongos en los pies. "La
humedad favorece la aparición de cándidas (sobre todo en personas diabéticas y
que toman anticonceptivos o algún antibiótico) y los dermatofitos (producen las
tiñas)", explica la dermatóloga Aurora Guerra. Por eso es importante, en
la medida de lo posible, mantener los pies secos y utilizar antifúngicos".
Como no, un quinto enemigo de la piel son los insectos. En palabras de la
especialista, "evidentemente, sus picaduras se producen en la piel. Si da
el sol o nos rascamos, quedarán manchas antiestéticas que dejarán huella
durante uno o dos años".
En definitiva, las recomendaciones para prevenir las alteraciones cutáneas más
frecuentes durante el verano son: evitar los tatuajes de 'henna', exponerse al
sol de forma controlada, hidratar la piel, mantener los pies secos y utilizar
antifúngicos y, por último, usar repelentes para evitar las picaduras de los
insectos.
elmundo.es







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