A medida que vamos acercándonos a
una forma de vida más plena, buscamos ser más conscientes de lo que
consumimos, de lo que nos ponemos sobre el cuerpo. Buscamos alimentos
naturales no adulterados, jabones que no contaminen el agua. Buscamos
cosméticos curativos y potenciadores y no aquellos que actúan como una
fachada entre nosotros y el mundo exterior.
Las revistas femeninas a menudo describen la piel y el cabello como seco, graso, mixto o normal, como si estas fueran condiciones crónicas inevitables. Sugieren el uso de preparados cuyos ingredientes no se especifican o son sólo comprensibles con el uso de un diccionario farmaceútico. No es de extrañar que tanto los hombres como las mujeres digan con frecuencia: "no me gusta nada mi pelo", o "mi piel está hecha un asco!, y piensen que no hay nada que se pueda hacer para acabar solucionandolo.
Las revistas femeninas a menudo describen la piel y el cabello como seco, graso, mixto o normal, como si estas fueran condiciones crónicas inevitables. Sugieren el uso de preparados cuyos ingredientes no se especifican o son sólo comprensibles con el uso de un diccionario farmaceútico. No es de extrañar que tanto los hombres como las mujeres digan con frecuencia: "no me gusta nada mi pelo", o "mi piel está hecha un asco!, y piensen que no hay nada que se pueda hacer para acabar solucionandolo.
Hace
más de 2000 años, los griegos hablaban del pelo como una corona natural
y de la piel como la majestuosa túnica del cuerpo. De ellos heredamos
la palabra cosmética, procedente del termino cosmeos, que significaba
"restauración del equilibrio y la armonía". Irónicamente, en la
actualidad su significado se ha desviado de su origen, e indica
"apariencia artificial u oculta".
Dentro de esta majestuosa túnica se hallan muchos de los secretos del universo. Nuestra piel, probablemente el órgano más profundo de nuestro organismo, es el terreno de encuentro en el que nuestro ser interior contacta con el mundo exterior, este se maifiesta en la armoniosa belleza de la frontera. Muchas veces, los desequilibrios pueden ser corregidos con una puesta a punto suave, lograda a través de la cosmética de la naturaleza.
Los cosméticos, entonces, son parte de los instrumentos con que contamos para restaurar la armonía del cuerpo.
Los regalos de la naturaleza fluyen de los ríos, brotan de las montañas, se encuentran en los bosques. El arte de prepararlos forma parte de la magia de su eficacia. Igual que ocurre en la cocina, pueden seguirse fórmulas básicas o recetas, pero al igual que el gran cocinero es aquel que tiene un espíritu imnovador, lo mejor es que utilices las recetas como guías para expresar tu propia e inmensa creativad.
A la hora de la fabricación:
Aprende cuál es la función de cada ingrediente en la fórmula básica, por ejemplo: ¿actúa como disolvente, emulsionante o licuante?
Intenta comprender bien las propiedades de cada ingrediente.
Cuado uses las hierbas tratalas como si furan tu mejor amigo.
Has de conocer sus propiedades y usos, saber de donde viene la cera de abejas y qué es lo que haces.
Debes comprender cada ingrediente para gozar de una manera más pura del producto acabado.
Dentro de esta majestuosa túnica se hallan muchos de los secretos del universo. Nuestra piel, probablemente el órgano más profundo de nuestro organismo, es el terreno de encuentro en el que nuestro ser interior contacta con el mundo exterior, este se maifiesta en la armoniosa belleza de la frontera. Muchas veces, los desequilibrios pueden ser corregidos con una puesta a punto suave, lograda a través de la cosmética de la naturaleza.
Los cosméticos, entonces, son parte de los instrumentos con que contamos para restaurar la armonía del cuerpo.
Los regalos de la naturaleza fluyen de los ríos, brotan de las montañas, se encuentran en los bosques. El arte de prepararlos forma parte de la magia de su eficacia. Igual que ocurre en la cocina, pueden seguirse fórmulas básicas o recetas, pero al igual que el gran cocinero es aquel que tiene un espíritu imnovador, lo mejor es que utilices las recetas como guías para expresar tu propia e inmensa creativad.
A la hora de la fabricación:
Aprende cuál es la función de cada ingrediente en la fórmula básica, por ejemplo: ¿actúa como disolvente, emulsionante o licuante?
Intenta comprender bien las propiedades de cada ingrediente.
Cuado uses las hierbas tratalas como si furan tu mejor amigo.
Has de conocer sus propiedades y usos, saber de donde viene la cera de abejas y qué es lo que haces.
Debes comprender cada ingrediente para gozar de una manera más pura del producto acabado.
Cuando prepares por primera vez una mezcla, haz sólo cantidades pequeñas.







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