Si bien a medida que los años pasan el cabello se vuelve
inevitablemente más opaco y quebradizo, a veces factores como la mala
alimentación o el estrés pueden contribuir a dañarlo a temprana edad.
Cuando pasas a tener el cabello dañado lo percibes de inmediato, y
además de dañar tu peinado, afea tu apariencia en general.
Para tener un cabello fuerte y brillante, puedes recurrir a algunos productos naturales que contienen propiedades para recuperar el cabello dañado. En este caso escogemos dos, el jengibre y el sésamo, dos elementos que con su uso combinado pueden hacer la diferencia entre un buen cabello y un cabello maltratado.
Debes combinar una cucharadita de jengibre con una cuarta taza de aceite de sésamo. Mezcla el preparado y aplícalo sobre tu cuero cabelludo masajeando enérgicamente. Cuando hayan pasado diez o veinte minutos, retíralo con shampoo y repite el tratamiento semana tras semana.
El aceite de
sésamo protege tu cuerpo de agentes dañinos, y el jengibre tiene un
poder anti-inflamatorio con propiedades asociadas al tratamiento de la
caspa. Combinados resultan en un combo para proteger tu cabello que te
ayudará a mantenerlo en buen estado.
otramedicina







Me encanta el aceite de sésamo!y templadito aun mejor!
Publicado por: Ruth | 12/17/2009 en 12:14 p.m.