Es llamada coloquialmente “enfermedad del beso” porque la principal vía
de transmisión es a través de la saliva, aunque también están incluidos
estornudos, tos y compartir vasos o cubiertos. Es una enfermedad
infecciosa bastante común que suele remitir de forma espontánea de 2 a
4 semanas.
Es provocada en la mayoría de los casos por el virus Epstein-Barr (VEB), virus muy abundante en el medio al que están expuestos la mayoría de los niños durante su desarrollo. También hay referencias de otro virus que puede ser causante de los mismos síntomas:
Citomegalovirus.
Aunque la mayoría de los contagios suceden a temprana edad, incluso algunos niños la padecen con signos poco aparentes, es en el grupo de 14 a 17 años donde hay mayor incidencia.
Los síntomas son muy similares a los de una gripe común, con la diferencia que pueden durar varias semanas. Será importante consultar al especialista cuando su hijo presente fiebre, dolor de garganta, ganglios linfáticos inflamados, especialmente en el cuello, y secreción blanquecina en amígdalas. Así mismo, si se presenta debilidad o fatiga extrema durante más de una semana.








Últimos comentarios